INFECCIÓN DE VÍAS URINARIAS EN EL ADULTO

¿Qué son las infecciones de vías urinarias?

La infección de las vías urinarias es muy frecuente en adultos, y se caracteriza por el dolor al orinar, la sensación permanente de ganas de orinar, orinar con mucha frecuencia pero poca cantidad, y el dolor por encima del pubis. Además, puede haber presencia de sangre en la orina (visible o detectable en el análisis de orina), fiebre y dolor en los lados del abdomen. Con cierta frecuencia, las infecciones de orina también pueden ser asintomáticas.

¿Cuáles son las causas?

Las infecciones urinarias son muy frecuentes, y existen circunstancias que favorecen la presentación de las infecciones de orina, como la actividad sexual, el embarazo, la existencia de obstrucción urinaria, la disfunción de la vejiga por lesiones nerviosas, el reflujo de orina desde la vejiga a los uréteres y factores genéticos. Todas estas circunstancias favorecen la presentación de las infecciones de orina.

Además, hay una serie de factores que facilitan las infecciones recurrentes (de repetición):

  1. Situaciones que alteran la flora normal de la vagina (menopausia, uso de espermicidas), factores mecánicos (coito), o la presencia de prolapso uterino, de vejiga o de recto, que provocan una obstrucción al flujo de orina y un aumento del residuo postimiccional.
  2. La presencia de la denominada “vejiga neurógena”, es decir, con afectación del sistema nervioso que regula el funcionamiento de la vejiga de la orina, como ocurre en la diabetes y en enfermedades neurológicas.

Existen muchos microorganismos distintos puede infectar las vías urinarias.

La infección por hongos, se presenta frecuentemente en pacientes sondados, o con enfermedades crónicas como la diabetes (Candida es el hongo que con mayor frecuencia se detecta en estos casos).

¿Cómo se diagnostican?

Los síntomas descritos por el paciente, junto a los antecedentes e historia clínica, son los elementos clave para el diagnóstico de la infección de orina. Para la confirmación, pueden ser útiles los métodos rápidos, mediante la utilización de tiras reactivas que identifican en la orina la existencia de inflamación y de infección.

La confirmación diagnóstica y la identificación del germen causal, se realizan mediante cultivo de orina, que debe realizarse cuando hay dudas sobre el diagnóstico, si hay sospecha de infección de las vías urinarias superiores, en las infecciones repetitivas y en las infecciones complicadas.

¿Cómo se tratan?

El tratamiento, en todos los casos, se realiza mediante tratamiento antibiótico. En el caso de infecciones aisladas, no recurrentes, sin otros síntomas que hagan sospechar la existencia de complicaciones o la afectación de las vías urinarias superiores, el tratamiento con monodosis o las pautas de tres días de tratamiento pueden ser suficientes, dependiendo del antibiótico prescrito. En infecciones de repetición, pueden requerirse tratamientos más prolongados, y la comprobación mediante urocultivo de la curación, o incluso la recomendación de pautas de tratamiento profiláctico (preventivo), en personas con sonda urinaria, o en casos de infecciones de repetición asociadas al coito.

Consejos para evitar las infecciones del tracto urinario

  • Beba abundantes líquidos.
  • Orine siempre que tenga ganas, evitando contenerse las ganar de orinar.
  • Límpiese la zona perineal siempre de delante hacia detrás.
  • Utilice cremas lubricantes en el coito.
  • Orine después de tener relaciones sexuales.
  • Utilice ropa interior de algodón.

Scroll al inicio