USO ADECUADO DEL AIRE ACONDICIONADO

Con el incremento de la temperatura durante el verano es muy frecuente recurrir a los sistemas de aire acondicionado. No obstante, su uso excesivo o inadecuado puede generar o agravar alergias respiratorias, cuyos síntomas pueden interferir con las labores diarias ya sea en el hogar, en la escuela o en el trabajo.

Los médicos advierten que, si bien es válido recurrir a estos sistemas de ventilación, las personas deben estar al tanto del estado en que funcionan.

«Hablamos de artefactos que impactan en la calidad del aire que se respira dentro de un ambiente cerrado y que pueden diseminar con facilidad alérgenos, en perjuicio de quien padece o no una alergia respiratoria», asegura el especialista.

Con el objetivo de que más personas eviten desarrollar o empeorar una alergia respiratoria al emplear el aire acondicionado en la oficina, casa o automóvil, Francia detalla algunas medidas que hace falta llevar a la práctica:

– Cambiar filtros anualmente. Las partículas que se encuentran dentro de los filtros, (moho y los hongos), proliferan en lugares húmedos. Al encender el aire acondicionado, pueden alcanzar a las personas que están en contacto con el  aire acondicionado y propiciar una alergia respiratoria. Por eso, es aconsejable cambiarlos una vez al año, especialmente al iniciar el verano.
– Mantener ventanas cerradas al usarlo. Dentro de una habitación, oficina o vehículo es recomendable evitar que el sistema de aire acondicionado activado entre en contacto con partículas como polen, caspa, pelo de animales u otros posibles alérgenos, manteniendo cerradas las ventanas. Dentro de un automóvil podemos además apretar el botón de recirculación de aire y evitar fumar o llevar mascotas a bordo.
– Recurrir a un tratamiento. Además de tomar medidas sobre el sistema de aire acondicionado, es muy recomendable que quienes han desarrollado una alergia respiratoria inicien un tratamiento. Una alergia no tratada puede complicarse todavía más con la exposición a al aire acondicionado. El especialista brindará las indicaciones pertinentes y prescribirá la opción terapéutica que alivie mejor los síntomas según cada paciente.
– Evitar el uso de alfombras. Aunque su uso puede aportar estéticamente a una oficina o habitación, en combinación con el aire acondicionado representan un riesgo alto para la salud respiratoria. Las alfombras suelen retener gran cantidad de alérgenos que un sistema de aire acondicionado puede hacer recircular en el ambiente. Es recomendable retirarlas temporalmente por lo menos hasta que se suspenda el uso del aire acondicionado.

Más allá de estos consejos, los médicos recuerdan a la población que la salud del sistema respiratorio depende en gran medida de las condiciones de limpieza de los ambientes en que permanecemos y del tratamiento seguido para reducir el impacto de una alergia.

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